Un smart contract (contrato inteligente) es un programa informático autoejecutable desplegado en una blockchain, que activa automáticamente acciones cuando se cumplen condiciones predefinidas. Por ejemplo: "si se recibe el pago, entonces transferir la propiedad del bien". Esta lógica if/then elimina la necesidad de un intermediario para la ejecución del contrato.

El lenguaje de programación más utilizado para los smart contracts es Solidity, desplegado en la blockchain Ethereum. En derecho francés, los smart contracts están regulados por el Código Civil: el artículo 1103 (fuerza obligatoria de los contratos), el artículo 1127-1 (contratos electrónicos) y el artículo 1366 (escrito electrónico). En febrero de 2025, la UNCITRAL adoptó una ley modelo sobre los smart contracts, abriendo la vía a una armonización internacional.

Las aplicaciones jurídicas son numerosas: ejecución automática de cláusulas de garantía, gestión de derechos de propiedad intelectual, escrow automatizado o incluso cláusulas de penalizaciones contractuales. Sin embargo, la inmutabilidad del código plantea cuestiones sobre la modificación y la resolución judicial de los contratos, lo que exige una redacción híbrida que combine código y cláusulas jurídicas tradicionales.