El CLM (Contract Lifecycle Management) es una categoría de soluciones legaltech que abarca la totalidad del ciclo de vida de un contrato, desde su creación hasta su archivo. Las etapas clave incluyen: la redacción (a menudo a partir de plantillas y cláusulas preaprobadas), la negociación (con seguimiento de versiones y redlining), la aprobación (flujos de validación), la firma (electrónica), la ejecución, el seguimiento de las obligaciones y de los vencimientos, la renovación o la rescisión, y por último el archivo.
El mercado mundial del CLM representa aproximadamente 1500 millones de dólares y se prevé que alcance los 6000 millones para 2026, prueba de la adopción masiva de estas herramientas. Las empresas que implantan un CLM constatan una reducción de entre el 30 y el 50 % del tiempo de gestión contractual. En Francia, Tomorro (antes Hyperlex), legaltech francesa de referencia, anuncia dividir por tres el tiempo dedicado a los contratos gracias a su plataforma.
El CLM se integra en un ecosistema más amplio: se conecta con las herramientas de firma electrónica, con los sistemas ERP y CRM, con las plataformas de Legal Analytics y con las soluciones de IA generativa para la redacción y el análisis de cláusulas. La elección de un CLM debe tener en cuenta la interoperabilidad mediante API abiertas, el cumplimiento del RGPD y la facilidad de adopción por parte de los equipos de negocio.