Las LegalOps (Legal Operations) son una disciplina que busca optimizar el funcionamiento de los departamentos jurídicos aplicando los métodos del management operativo al mundo del derecho. El Legal Operations Officer (LOO) es el perfil que encarna esta transformación: a medio camino entre el jurista y el jefe de proyecto, dirige la digitalización, la gestión de los proveedores externos, el seguimiento presupuestario y la mejora continua de los procesos.
Según el estudio PwC (2023), el 60 % de las funciones LegalOps en Francia se crearon hace menos de dos años, y el 88 % están vinculadas a la dirección jurídica. Las tres prioridades identificadas son: la digitalización y la IA, la gestión de los contratos y el knowledge management. Esta tendencia confirma que los departamentos jurídicos ya no se limitan a producir derecho: se convierten en centros de rendimiento al servicio de la empresa.
Las LegalOps se apoyan en un ecosistema de herramientas legaltech: CLM para la gestión de los contratos, Legal Analytics para la dirección basada en datos, e-discovery para los litigios y herramientas de automatización para las tareas repetitivas. El reto es crear un stack jurídico integrado donde cada bloque se comunica con los demás mediante API estandarizadas.