La justicia predictiva (a veces llamada "justicia analítica" para evitar malentendidos) consiste en utilizar algoritmos de IA para analizar amplios corpus de decisiones judiciales y extraer de ellos tendencias estadísticas. El objetivo no es "predecir" una decisión en sentido estricto, sino evaluar probabilidades: probabilidades de éxito de un recurso, horquillas de indemnización observadas, argumentos más eficaces ante un órgano jurisdiccional determinado.
En Francia, Predictice es la pionera del ámbito desde 2016. Adquirida por Doctrine en julio de 2025, la plataforma analiza más de 60 millones de documentos jurídicos para ofrecer a los abogados y juristas análisis cuantitativos sobre las prácticas jurisprudenciales. Estas herramientas permiten objetivar la estrategia contenciosa e informar a los clientes con datos fácticos sobre los posibles desenlaces de su litigio.
El marco legal francés regula estrictamente esta práctica. El artículo 33 de la ley del 23 de marzo de 2019 de programación para la justicia prohíbe la reutilización de los datos de identidad de los magistrados para evaluar o predecir sus comportamientos profesionales, bajo pena de cinco años de prisión. Esta disposición pretende proteger la independencia de los jueces, permitiendo al mismo tiempo el análisis estadístico anonimizado de la jurisprudencia.